Medición continua de glucosa, ¿qué son los sensores? - Nutrisalud
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Medición continua de glucosa, ¿qué son los sensores?

Sistemas de monitorización continua de glucosa

Las personas con diabetes se ven obligadas a pincharse los dedos varias veces cada día para medir los niveles de azúcar en su sangre, y así poder mantenerlos a raya con inyecciones de insulina. Desde hace unos años han ido apareciendo sistemas que permiten medir la glucosa sin necesidad de “pinchar el dedo” , es decir, aportan ventajas sobre los actuales glucómetros. Especialmente para los niños, ya que se pueden observar las fluctuaciones de la glucosa durante la noche y en diabetes con valores muy dispares también permitirá ajustar mejor el tratamiento. Vamos a ver con detalle en qué consisten

¿Qué son sistemas de monitorización continua de glucosa?

Son herramientas que permiten medir la glucosa de forma continua, dando lecturas cada 5 minutos. Se componen de un sensor que posee un filamento flexible que se inserta debajo de la piel y que tiene una vida de 6-14 días (según el modelo en cuestión) y un transmisor que envía la señal a un dispositivo receptor (monitor) para informarnos de la lectura.

A diferencia de los medidores convencionales,  lo que miden es glucosa en los tejidos (intersticial) y no glucosa en sangre.

La glucosa en sangre y tejido no necesariamente tiene el mismo valor. Generalmente cuando el nivel de glucosa en sangre se encuentra mantenido durante mucho tiempo, los niveles de la glucosa en sangre y en líquido intersticial se equilibran y coinciden. Sin embargo, cuando hay rápidas fluctuaciones en la glucosa sanguínea (tanto por aumento como por descenso) las diferencias entre sangre y tejido se acentúan y por tanto dichas mediciones tienden a diferir en mayor grado. Eso no indica que un medidor de glucosa intersticial sea inexacto respecto al medidor de glucosa capilar, sino que cada uno mide una cosa distinta.

¿Cómo se colocan los sistemas de medición continua de glucosa?

A día de hoy todos los sistemas de monitorización continua de glucosa necesitan ser pinchados bajo la piel. Los distintos modelos disponibles en el mercado necesitan una inserción bajo la piel a través de un pinchador automático que a través de una aguja guía introduce el filamento o sensor. Esta aguja-guía posteriormente se retira y se desecha, quedando el sensor bajo la piel. El transmisor va conectado a este sensor y se sitúa en este caso sobre la piel.  En general los sensores de glucosa tienen una duración media de 6-14 días según el modelo (aunque en ocasiones su uso puede ser “alargable”). Generalmente requieren un adhesivo colocado sobre el transmisor para evitar que este pueda desprenderse. El sensor puede colocarse en el abdomen, nalga o brazo según las recomendaciones del fabricante.

¿Cuándo pueden ser utilizados?

En general tienen autorización para ser utilizados en niños a partir de 2-4 años dependiendo del modelo. Bajo circunstancias especiales, su equipo de diabetes puede recomendarle la utilización por debajo de esta edad.

¿Qué tipos de medición continua existen?

Existen dos modalidades de medición continua a tiempo real:

  • Sistemas de monitorización continua propiamente dicha que dan una lectura directa a un transmisor con trazados de perfil en tiempo real y de 24 horas y permiten la existencia de alarmas de límite de glucosa alta o baja (entre otras). Entre estos sistemas se encuentran el sensor Enlite de Medtronic® y el sensor Dexcom®, con su versión de lectura en monitor y en pantalla de bomba de insulina. Ambos sistemas requieren calibración mediante controles de glucemia capilar.

 

  • Sistemas de monitorización flash que dan una lectura continua en tiempo real y el trazado de las últimas 8 horas de glucosasiempre y cuando la persona acerque el receptor al sensor. No cuentan con la posibilidad de alarmas. El sistema Freestyle Libre® viene calibrado de fábrica y por tanto no requiere calibración con glucemias capilares.

¿Qué ventajas ofrecen los sistemas de monitorización continua de glucosa?

Ofrecen una gran ventaja al aportar una lectura continua de los valores de glucosa. Al mismo tiempo informan de tendencias hacia arriba o hacia abajo de la glucosa. Las flechas de tendencia aportan una información excepcional para el manejo de la diabetes y facilitan mucho la toma de decisiones con la consecuente mejora de la calidad de vida que ello implica.

De alguna manera los sistemas de monitorización cambian el sentido del manejo de la diabetes que pasa de estar basado en cifras a estar basado en tendencias.

A día de hoy no permiten sustituir en términos absolutos los controles de glucemia capilar pero permiten disminuirlos considerablemente y/o limitarlos, muchas personas con diabetes tienen los dedos de las manos llenos de callosidades debido al número de controles que precisan hacerse al día y con estos sistemas ya no serían necesarias tantas glucemias capilares

Otra ventaja importante la constituyen las alarmas que permiten avisar a la persona cuando el nivel de glucosa se aproxima a un determinado límite. Esta función puede por ejemplo despertar a una persona durante la noche en el caso de que la glucemia captada por el sensor llegue al límite previamente configurado y ayudar de esta manera a la prevención de la hipoglucemia nocturna, especialmente la grave.

El sensor Enlite para el modelo de bomba de insulina 640G de Medtronic permite además la sincronización con esta bomba de insulina para la prevención de la hipoglucemia (sistema SmartGuard). En este caso, a partir de los datos del sensor, la bomba incorpora un algoritmo que permite detener la infusión de insulina con antelación en el caso de que el sensor informe predictivamente de que en un cierto tiempo se produciría una hipoglucemia. De esta forma el sistema es capaz de prevenir dicha hipoglucemia.

Tanto en el caso de sensores acoplados a bomba de insulina como en el caso de sensores no acoplados a bomba de insulina, los estudios demuestran mejoras sostenidas en la hemoglobina glicosilada (%HbA1c) siempre y cuando el sensor se utilice regularmente (al menos 6 días/semana) durante un periodo de tiempo prolongado.

Fuente: Fundación para la Diabetes

 

Últimos avances en investigación:

Eversense XL de Roche, ha sido el último en aparecer. Su principal ventaja es su duración de hasta 180 días (casi medio año), pero con el inconveniente de que se debe implantar debajo de la piel con una pequeña intervención de carácter ambulatorio. El transmisor va encima del sensor subcutáneo, es decir, aporta la ventaja de que se puede quitar y poner cuantas veces quiera el paciente. Este transmisor va vinculado a una app, con lo cual desde el móvil se pueden verificar cómo van los niveles de glucosa.

De momento están en carácter de investigación,  ya que solamente dos pacientes en España lo están usando. Así que esperaremos a saber más ventajas e inconvenientes respecto a los otros medidores continuos de glucosa que ya existen en el mercado.

 



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